Ojo Guareña es el conjunto de cuevas más extenso de la Península, de
gran interés espeleológico, con santuarios prehistóricos en el interior
y 53 especies de invertebrados cavernícolas. Sobre un paquete de
calizas y dolomías coniacenses, que descansan sobre un impermeable
sustrato de margas y calizas arcillosas, los ríos Guareña y Trema se
han introducido en el interior de este macizo del cretácico originando
el complejo kárstico.